La NASA tuvo que interrumpir la cuenta atrás del lanzamiento de su transbordador Discovery cuando se detectó una fuga de hidrógeno, durante las operaciones de llenado del tanque externo. Esta anomalía no estaba relacionada con el problema de las válvulas que había mantenido al vehículo en tierra durante semanas, sino con el sistema que expulsa hidrógeno gaseoso sobrante fuera del tanque, dirigiéndolo de forma segura lejos de la zona de lanzamiento.
El escape de hidrógeno se produjo en el conducto que va de la torre de lanzamiento a la válvula correspondiente situada en el tanque externo. Este conducto lleva el hidrógeno sobrante hasta una chimenea donde se quema para evitar su acumulación. Mientras los ingenieros estudiaban un plan para reparar el dispositivo, la NASA anunció que el despegue no ocurriría antes del día 15. Solucionada la fuga de hidrógeno (se cambiaron varias juntas y componentes asociados al sistema), la NASA dio el definitivo visto bueno al despegue y reanudó la cuenta atrás, la cual culminó a las 23:43 UTC del domingo 15 de marzo. La partida se efectuó desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida, y significó el inicio de la misión STS-119, cuya duración ha sido establecida en trece días. El vehículo y sus siete tripulantes, el comandante Lee Archambault, el piloto Tony Antonelli y los especialistas de misión Joseph Acaba, Steve Swanson, Richard Arnold, John Phillips y Koichi Wakata, ascendieron normalmente hacia el espacio, alcanzando su órbita provisional hacia las 00:22 UTC del 16 de marzo, después del encendido OMS-2 de sus motores de maniobra. A bordo del Discovery, en su bodega, se hallaba el último de los grupos de paneles solares, llamado S6, que con sus 16 toneladas duplicará la cantidad de electricidad disponible para experimentos científicos. Su presencia, además, ayudará a multiplicar por dos la tripulación del complejo espacial, algo que ocurrirá en breve. El viaje del transbordador, además, servirá para relevar a uno de los tripulantes de larga duración. Sandra Magnus regresará con el Discovery, y el japonés Wakata, representante de la agencia JAXA, se quedará en su lugar para una estancia de algo más de cuatro meses (volverá en la misión STS-127, prevista para el mes de junio). La instalación del segmento S6 dominará las actividades conjuntas en órbita. Deberán efectuarse tres paseos espaciales que ayudarán a ello. Dentro de la ISS, además, se efectuarán tareas de reparación de un sistema recientemente instalado y que permitirá reciclar la orina en agua potable. Una vez alcanzado el espacio, los astronautas del Discovery empezaron a configurar a su nave para la etapa de transferencia hacia la estación internacional. Se abrieron las compuertas de la bodega y se guardaron los trajes usados durante el ascenso. El despegue, que fue contemplado por los habitantes de la ISS gracias a un enlace de video, será seguido por las habituales tareas de revisión de las superficies del transbordador, en busca de daños causados por posibles desprendimientos de espuma aislante del tanque externo o de otra clase. Según los analistas, un primer vistazo de las imágenes y datos obtenidos durante el ascenso sugiere que no hubo ningún episodio significativo de desprendimientos. La fuga de hidrógeno antes mencionada puede considerarse reparada. Si todo va bien, el Discovery se unirá a la estación el día 17. Más información en:
http://www.nasa.gov/mission_pages/shuttle/main/index.html |