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Descubren como las moscas de la fruta detectan el viento
 
 


Las pequeñas y ligeras moscas de la fruta necesitan saber cuándo hace viento, de manera que puedan estabilizarse para evitar ser tumbadas o desviadas de su trayectoria de vuelo. ¿Pero cómo saben que es el momento de adoptar las medidas pertinentes para evitar eso? Según un equipo dirigido por científicos del Instituto Tecnológico de California (Caltech), las moscas han desarrollado por efecto de la evolución una población de neuronas en sus antenas que les permite conocer no sólo cuándo sopla el viento, sino también en qué dirección lo hace.


(NC&T) El comportamiento de una mosca de la fruta ante una brisa fuerte es extraordinario.

    Las moscas de la fruta son inusuales en su forma de percibir el viento. Otros insectos tienen pelos sensitivos que se alzan de la cutícula (el exoesqueleto del insecto), y cuando son empujados por una ráfaga de aire, estos pelos accionan una respuesta neuronal. Las moscas de la fruta emplean sus antenas para detectar una brisa y su dirección predominante, basándose en cómo se mueven sus antenas a causa de ella.

    Esto resulta un tanto enigmático para los científicos. Durante mucho tiempo se había asumido que la función principal de las neuronas de las antenas era la escucha.

    Las antenas de las moscas detectan los sonidos cercanos (como el canto de cortejo de los machos) que provocan vibraciones en el aire, algo un tanto parecido a las ondas en un estanque cuando se arroja en él una piedra. Esas vibraciones tuercen ligeramente las antenas, con el consiguiente envío de señales específicas a las neuronas.

    El viento, en cambio, no es una onda oscilatoria regular, sino una corriente sostenida de partículas de aire en movimiento que empujan a la mosca. Las antenas se mueven en el viento, pero no se tuercen rápidamente hacia atrás y hacia delante como lo hacen en respuesta a los sonidos.

        Lo que los investigadores querían averiguar era: ¿Cómo pueden notar las moscas la diferencia entre el sonido y el viento usando el mismo órgano sensorial?

    Mediante las desactivaciones selectivas de los subconjuntos de neuronas, David J. Anderson (profesor de biología en el Caltech), la investigadora Suzuko Yorozu y sus colaboradores han comprobado que un punto de la antena de la mosca de la fruta donde se sabe que se lleva a cabo la detección del sonido, contiene al menos dos grupos de neuronas completamente separados. Y cada clase de neurona detecta sólo un tipo de estímulo (sonido una, y viento la otra), enviando cada grupo su mensaje a un área cerebral distinta y separada.


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Publicada el 26 de Apr de 2009 - 10:59 AM   

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