Secciones
Foros Electrónica
Electrónica Fácil en Twitter
siguenos en twitter
Boletines de correo
Boletines
Sitios recomendados
Reestructuración del ADN para eludir al sistema inmunitario
 
 


El parásito Trypanosoma brucei, que causa la enfermedad del sueño, es como un ladrón disfrazándose para poder perpetrar su robo. Cada vez que las células del sistema inmunitario de la víctima están a punto de derrotar al parásito, éste se libra de la detección mediante la estrategia de reordenar su ADN y cambiar su apariencia. Ahora, en una nueva investigación, dos laboratorios en la Universidad Rockefeller trabajando conjuntamente han logrado averiguar cómo el parásito pone en marcha su estrategia de evasión.


(NC&T) La estrategia de supervivencia del parásito depende de su habilidad de cambiar su cubierta externa. Los genes que codifican la cubierta en uso, que está compuesta en su totalidad por moléculas llamadas VSGs, están ubicados en unas 15 ó 20 regiones cerca de los extremos de los cromosomas. Cuando el sistema inmunitario de la víctima ha matado ya a casi todos los parásitos, algunos supervivientes reordenan su ADN y cambian su cubierta, librándose del ataque e iniciando otra oleada de infección. En este juego del gato y el ratón, el sistema inmunitario nunca logra acabar con el parásito y al final la víctima muere.

    En 2007, George A.M. Cross, jefe del Laboratorio de Parasitología Molecular, y Oliver Dreesen, publicaron un modelo sugiriendo que la longitud de los telómeros, los cuales cubren los extremos de los cromosomas, regula la frecuencia con la que el parásito cambia su cubierta exterior. Los investigadores creen que, cuando los telómeros se vuelven críticamente cortos, se desencadena una serie de efectos con el resultado final del cambio descrito.

    Basándose en las observaciones que hicieron en 2007, Cross y Dreesen pronosticaron el mecanismo por el que se produce ese cambio, pero no fueron capaces de demostrarlo. Sin embargo, eso cambió cuando F. Nina Papavasiliou, jefa del Laboratorio de Biología de los Linfocitos, y Catharine Boothroyd, del mismo laboratorio, comenzaron su colaboración con Dreesen y Cross.

    Ellas tenían el sistema perfecto para evaluar si este modelo era correcto o no.

    Después de diversos análisis, el equipo pudo estudiar su primer conjunto de datos. Y finalmente se ha constatado que ese conjunto de datos no sólo concuerda a la perfección con el pronóstico de Dreesen y Cross, sino que también señala a un mecanismo común por el que los parásitos y los seres humanos reordenan su ADN.

-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET:
http://newswire.rockefeller.edu/index.php?page=engine&id=917


Publica esta página en...

Enviar a Facebook  
  


Publicada el 29 de Jun de 2009 - 12:54 PM   

Esta noticia la han leido 675 lectores

powered by phppowered by MySQLPOWERED BY APACHEPOWERED BY CentOS© 2004 F.J.M.Información LegalPrensa
Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +