Secciones
Foros Electrónica
Electrónica Fácil en Twitter
siguenos en twitter
Boletines de correo
Boletines
Sitios recomendados
Barrera entre los robots y avatares de aspecto claramente humano y los que no lo tienen
 
 


Los resultados de una nueva investigación sobre el grado de realismo en la apariencia humana de robots, androides y avatares digitales aportan matices no recogidos por el pionero japonés de la robótica Masahiro Mori en su influyente teoría de hace casi 40 años.


(NC&T) El autor del nuevo estudio es Karl MacDorman, director del Instituto de Ciencia del Androide (Universidad de Indiana - Universidad Purdue en Indianápolis).

    La teoría del llamado "Valle Extraño", propuesta en 1970 por el pionero de la robótica Masahiro Mori, sugiere que cuanto más realista y semejante a los humanos parezca un robot, más positivamente reaccionará ante él un humano, pero sólo hasta cierto punto. Cuando el parecido es muy grande, sugiere la teoría, eso produce un sentido de repulsión o aprensión hacia el androide, quizás derivada del temor de que acabe asumiendo el estatus de un humano verdadero, en detrimento de los de carne y hueso.

    Sin embargo, las pequeñas imperfecciones en un androide o avatar de aspecto claramente humano también pueden generar rechazo, como se ha comprobado.

    Desarrollar avatares de aspecto idéntico al de los seres humanos y que no provoquen, por un motivo u otro, ese efecto de rechazo en los humanos verdaderos con los que interactúen, es el Santo Grial de los animadores gráficos en las multimillonarias industrias del videojuego y de la animación.

    Entre otras cosas, MacDorman ha encontrado que los criterios estéticos que sirven a los pintores para hacer buenos retratos de personajes ficticios, no sirven cuando esos personajes "cobran vida" como androides o avatares digitales que interactúen con los seres humanos.

    "Por ejemplo, los artistas normalmente agrandarían los ojos de alguien que pinten para así darle una apariencia más atractiva. De hecho, los artistas tienden a pintarse los ojos más grandes en sus autorretratos. Pero nuestros resultados indican que el hacer más grandes los ojos puede tener un efecto negativo contundente cuando se aplican texturas con realismo fotográfico a un modelo humano", explica MacDorman.

    Eso también es cierto para cuando se distorsionan otras proporciones faciales, tales como la separación de los ojos y la altura de la cara, ya que los cambios tienen un impacto más negativo sobre modelos humanos muy realistas de avatares. En otras palabras, una pequeña distorsión estética en robots o avatares cuya apariencia básica no es de entrada la de un ser humano verdadero, puede percibirse como una caricatura divertida o hasta resultar estéticamente agradable, pero cuando el avatar o el robot se parecen demasiado a verdaderos humanos, esas pequeñas distorsiones causan una sensación de desagrado y hasta de rechazo en bastantes personas.

    Por eso, el grupo de MacDorman está diseñando nuevas escalas de clasificación que sirvan para afrontar el trabajo con estos matices. MacDorman ha desarrollado el primer índice de grado de extrañeza para ayudar a cuantificar cómo los avatares tienen influencia en la toma de decisiones de los humanos.

    El índice ha sido desarrollado basándose en un estudio piloto, pero los investigadores quieren refinarlo más en un estudio mayor sobre avatares y robots.

-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET:
Indiana University


Publica esta página en...

Enviar a Facebook  
  


Publicada el 05 de Nov de 2009 - 11:18 AM   

Esta noticia la han leido 1245 lectores

powered by phppowered by MySQLPOWERED BY APACHEPOWERED BY CentOS© 2004 F.J.M.Información LegalPrensa
Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +