Secciones
Foros Electrónica
Electrónica Fácil en Twitter
siguenos en twitter
Boletines de correo
Boletines
Sitios recomendados
Cientos de arcaicos agujeros negros solitarios en nuestra galaxia
 
 


Suena como el guión de una película de ciencia-ficción: Agujeros negros solitarios vagando por nuestra galaxia, amenazando con tragar cualquier cosa que se les acerque lo suficiente. Sin embargo, los nuevos cálculos de Ryan O'Leary y Avi Loeb, del Centro para la Astrofísica (CfA), gestionado conjuntamente por la Universidad de Harvard y el Instituto Smithsoniano, sugieren que centenares de agujeros negros masivos, que datan de la época en que se formaron las primeras galaxias del universo, pueden vagar por la Vía Láctea.


(NC&T) Por suerte, hay una buena noticia al respecto: La Tierra está segura ya que el agujero negro solitario más cercano debe estar a miles de años-luz. Los astrónomos están impacientes por localizarlos debido a las pistas que proporcionarán sobre la formación de la Vía Láctea. Estos agujeros negros son, por lo tanto, reliquias del pasado de la Vía Láctea.

    Según la teoría, los agujeros negros solitarios originalmente acechaban en los centros de galaxias minúsculas y de baja masa. A través de miles de millones de años, esas galaxias enanas chocaron entre sí formando galaxias del tamaño de la Vía Láctea.

    Cada vez que chocaban dos protogalaxias con agujeros negros centrales, sus agujeros negros se combinaban para formar un único agujero negro “arcaico”. Durante la fusión, la emisión direccional de la radiación gravitacional causaría en el agujero negro algo parecido al efecto de retroceso que se produce cuando se dispara un rifle. El "retroceso" gravitacional enviaría al agujero negro hacia la periferia galáctica, acelerándolo lo suficiente como para escapar de su galaxia enana anfitriona, pero no con la rapidez necesaria como para salir totalmente del vecindario galáctico. En consecuencia, tales agujeros negros todavía hoy estarían rondando por las afueras del halo de la Vía Láctea.

    Se calcula en centenares los agujeros negros solitarios que deben estar circulando por las cercanías de la Vía Láctea, cada uno con una masa de entre 1.000 y 100.000 soles. Serían difíciles de ver porque un agujero negro es visible (indirectamente) sólo cuando traga materia o cuando la hace arremolinarse a su alrededor.

    Cierta señal podría sin embargo delatar la presencia de un agujero negro de tal clase: un cúmulo de estrellas a su alrededor, arrancadas de la galaxia enana por el agujero negro cuando escapó de ella, y arrastradas por él en su deambular cósmico. Por sus características especiales, el cúmulo debería ser muy compacto.

    Debido al pequeño tamaño del cúmulo en el firmamento, pareciendo ser una única estrella en vez de un conjunto de ellas, los astrónomos tendrían que buscar pistas más sutiles de su existencia y origen. Por ejemplo, su espectro demostraría la presencia de múltiples estrellas en vez de una sola. Las estrellas en el cúmulo estarían moviéndose con rapidez, con sus trayectorias influenciadas por la gravedad del agujero negro.

-ENLACES A INFORMACION SUPLEMENTARIA EN INTERNET:
http://www.cfa.harvard.edu/news/2009/pr200912.html


Publica esta página en...

Enviar a Facebook  
  


Publicada el 09 de Jun de 2009 - 04:49 PM   

Esta noticia la han leido 495 lectores

powered by phppowered by MySQLPOWERED BY APACHEPOWERED BY CentOS© 2004 F.J.M.Información LegalPrensa
Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +