Secciones
Foros Electrónica
Electrónica Fácil en Twitter
siguenos en twitter
Boletines de correo
Boletines
Sitios recomendados
Como seria el mundo si no se hubiera actuado contra el agujero de ozono
 
 


Es el año 2065. Casi dos tercios del ozono de la Tierra han desaparecido, no sólo encima de los polos, sino en todas partes. El fatídico agujero de la capa de ozono sobre la Antártida, descubierto en los años ochenta, está presente de manera constante a lo largo de todo el año, al igual que su gemelo encima del Polo Norte, sin el alivio de las disminuciones estacionales de extensión de épocas pasadas. La radiación ultravioleta que cae en las ciudades de latitudes medias como Washington, D.C., es bastante fuerte para causar quemaduras solares en sólo cinco minutos. Esta radiación, generadora de mutaciones en el ADN, es un 650 por ciento mayor, con efectos dañinos sobre animales y vegetales, y elevando de manera considerable las tasas de cáncer de piel en los seres humanos.


(NC&T) Ese es el mundo que habríamos heredado si 193 naciones no hubieran estado de acuerdo en prohibir las substancias químicas que atacan al ozono, según los químicos atmosféricos de la NASA, la Universidad Johns Hopkins, y la Agencia de Evaluación Medioambiental de los Países Bajos.

    Bajo la dirección del científico Paul Newman de la NASA, y con la participación de Richard Stolarski, uno de los pioneros de la química del ozono atmosférico en los años setenta, el equipo simuló lo que podría haber sucedido si los clorofluorocarbonos (CFCs) y los productos químicos similares no se hubieran prohibido a través del Protocolo de Montreal, el primer tratado internacional de la historia en regular agentes contaminantes.

    En la simulación, se incrementó la emisión de los CFCs y los compuestos similares en un 3 por ciento anual, un ritmo de crecimiento que es la mitad del que existía a principios de la década de 1970. El periodo simulado abarcó desde 1975 hasta el 2065.

    Allá por el año 2020, el 17 por ciento de todo el ozono ha desaparecido globalmente, según se aprecia por la caída de los niveles expresados en Unidades Dobson (UD), la unidad de medida que cuantifica una concentración dada de ozono. Un agujero de ozono se empieza a formar cada año encima del Ártico, que otrora fuera un lugar con niveles prodigiosos de ozono.

    En torno al 2040, las concentraciones globales de ozono caen por debajo de 220 UD, los mismos niveles actualmente asociados al "agujero" de la Antártida. (En 1974, el promedio mundial de ozono era de 315 UD.) El índice ultravioleta en las ciudades de latitudes medias alcanza el valor 15 cerca del mediodía en un día claro de verano (un índice ultravioleta de 10 es considerado un valor extremo en la actualidad), infligiendo a las personas que no se protegen una quemadura solar perceptible en tan sólo unos 10 minutos. Encima de la Antártida, el agujero de ozono dura todo el año.

    Llegando a la década del 2050, los niveles de ozono en la estratosfera sobre los trópicos caen a casi cero, en un proceso similar al que hoy crea el agujero antártico.

    Hacia el final de la simulación, en el 2065, el ozono global desciende hasta 110 UD, lo que representa una caída de un 67 por ciento respecto a la década de 1970. Los valores promedio anuales en los polos fluctúan entre 50 y 100 UD (bien abajo con respecto a los valores de entre 300 y 500 que existían en la década de 1960). La intensidad de la radiación ultravioleta en la superficie de la Tierra aumenta de manera considerable; en ciertas longitudes de onda cortas, la intensidad sube tanto como 10.000 veces. La exposición al Sol no sólo provoca quemaduras con facilidad, sino que también origina cáncer de piel de una manera arrolladora.


Publica esta página en...

Enviar a Facebook  
  


Publicada el 27 de Apr de 2009 - 09:26 AM   

Esta noticia la han leido 1067 lectores

powered by phppowered by MySQLPOWERED BY APACHEPOWERED BY CentOS© 2004 F.J.M.Información LegalPrensa
Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +